5 competencias clave para ser un buen traductor

¿Quiere llegar a ser traductor o está buscando un proveedor de servicios de traducción? ¿Cuáles son las habilidades clave para buscar de cerca?

¿Sólo se necesita una computadora y conocer dos idiomas para ofrecer el mejor servicio de traducción? No es tán simple como parece. Ser un traductor ninja y traducir documentos profesionales no se improvisa! Abajo, algunas de las habilidades indispensables para ser exitoso como traductor profesional.

Un buen traductor es bilingüe (pero no sólo eso)

La subcompetencia bilingüe es un requisito fundamental para poder llevar a cabo todo tipo de servicio de traducción profesional. Abarca los sistemas subyacentes de conocimientos y habilidades necesarios para comunicarse en dos idiomas. Estos incluyen el conocimiento pragmático, sociolingüístico, textual y léxico-gramatical.

Un buen traductor se especializa en un campo de traducción

La subcompetencia extralingüística es particularmente necesaria en el mundo de la traducción técnica, ya que se refiere al conocimiento que el traductor debe tener del mundo en general; y en particular, de los campos específicos que trata la traducción en la que trabaja. Comprende el conocimiento tanto enciclopédico como temático relacionado con las dos culturas que participan en la traducción.

Un buen traductor tiene conocimientos sobre la traducción

La subcompetencia del conocimiento sobre la traducción reúne todo el talento que un traductor adquiere, ya sea durante su formación o gracias a su experiencia, y que es propio del trabajo de traductor. Por tanto, abarca dos tipos de conocimiento:

  • El conocimiento asociado a la práctica profesional de la traducción;
  • El conocimiento de los principios que rigen la traducción (tipos de unidad, procesos requeridos, métodos y enfoques aplicados, tipos de problemas, etcétera).

Un buen traductor usa las herramientas de traducción asistida

La subcompetencia instrumental se refiere, tal como su nombre lo indica, a la capacidad del traductor profesional para hacer uso de diversas herramientas que debe tener a su disposición con el fin de llevar a cabo su tarea. En la práctica, esta subcompetencia incluye el conocimiento y las habilidades relacionadas con el uso de fuentes de documentación y tecnologías de la información y de la comunicación aplicadas a la traducción (diccionarios, enciclopedias, gramáticas, referencias estilísticas, textos paralelos, corpus, motores de búsqueda…).

Un buen traductor sabe organizarse

La subcompetencia estratégica se relaciona con la capacidad de gestión temporal, administrativa y pragmática de la que el traductor debe dar prueba para efectuar un proyecto de traducción. Garantiza la eficacia del proceso de traducción y la resolución de problemas. Permite elaborar y planificar un proyecto de traducción, evaluar su evolución y sus resultados parciales apuntando a un objetivo final, e identificar los enfoques que se aplicarán para lograrlo.

A eso debemos sumarle algunos componentes psicofisiológicos, tales como componentes cognitivos (memoria, percepción, atención, emoción), componentes actitudinales (curiosidad intelectual, perseverancia, rigor, pensamiento crítico, conocimiento, confianza, motivación) y algunas habilidades (creatividad, lógica, análisis, síntesis). Cabe señalar que cuando su empresa de traducción le dice que sus traductores son calificados, debería asegurarle que todos poseen cada una de las subcompetencias mencionadas más arriba. ¿Es así realmente?

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