El arte y la ciencia del subtitulado

En un mundo globalizado en el que las películas y series norteamericanas invaden las pantallas, el subtitulado se convirtió en una práctica insoslayable.

Mientras la traducción literaria se remonta a San Jerónimo y a la traducción de los textos bíblicos que él llevó a cabo, otras ramas han surgido para adaptarse al mundo de hoy: es el caso de la traducción audiovisual. No hay duda de que hoy en día, el formato papel tiene un uso marginal, razón por la cual es prácticamente imposible pasar un día sin confrontarse con las pantallas y contenidos audiovisuales que estas transmiten, especialmente, en un mundo cada vez más globalizado en el que las películas y series norteamericanas invaden las pantallas grandes y pequeñas.

Los servicios de subtitulado, una traducción humanamente codificada

Hoy, se imponen tres métodos de traducción de contenidos audiovisuales:

  • El doblaje (dubbing) sustituye las voces originales por voces en el idioma de destino.
  • El voice-over superpone voces en el idioma de destino por encima de las voces originales. Se utiliza principalmente en documentales y reportajes.
  • El subtitulado muestra el texto en la parte inferior de la pantalla con el fin de transcribir los diálogos en el idioma de destino.

Hoy, nos centraremos en los servicios de subtitulado que, a pesar de las apariencias, es un ejercicio complejo. El subtitulado añade una nueva dimensión a la traducción: la adaptación técnica y humana del contenido. En cuanto a la adaptación técnica, el subtítulo se ve limitado en espacio por el espacio disponible en la pantalla. Y respecto a la adaptación humana, está limitado por el tiempo de lectura del espectador. Para conciliar estos dos factores y para asegurar que el espectador integre, al mismo tiempo, sonido, imagen y texto, deben seguirse varias etapas y aplicar varias técnicas.

El subtitulado en tres etapas

  1. El localizador lleva a cabo un trabajo de corte y determina el inicio y el final de cada frase del diálogo. El objetivo es sincronizar la aparición de los subtítulos con las palabras y asegurar así su legibilidad.
  2. El traductor traduce los subtítulos preparados por el localizador y los adapta a la lengua de destino.
  3. El simulador (visualización de una prueba) corrige eventuales errores cometidos en las etapas anteriores e integra los subtítulos al proyecto final.

La traducción literal: el peor enemigo del subtitulado

La traducción, por su propia esencia, se centra en el mensaje y no en las palabras. Esta base inherente a la traducción cobra sentido en el momento de traducir el contenido oral, que es mucho más idiomático que el contenido escrito. La traducción literal debe evitarse a toda costa, porque los subtítulos podrían resultar confusos, o incluso, ridículos. ¡Cuidado con la traducción de Google, puede convertirse en su peor enemigo!

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