Marianne Siréta: cuando la traducción de sitios web y el SEO se encuentran

Hace unos días, Marianne Siréta, nuestra traductora experta en localización y transcreación, profesora en el ISIT (París), nos habló de lo importante que es localizar su sitio web. Esta semana, se pone en la piel del robot de indexación de Google y nos explica por qué el SEO multilingüe es una etapa primordial para alcanzar a clientes potenciales.

¿Por qué es importante optimizar su sitio web en los buscadores?
Como les digo siempre a mis estudiantes, escribimos para la web con dos objetivos que van de la mano: ser leído por los internautas, y para este fin, ser visto por los robots de indexación. Usted puede tener el mejor sitio web del mundo y ofrecer el mejor producto, si nadie encuentra su sitio web en el buscador, se quedará perdido en medio de la web. Aquí radica el interés del SEO: aparecer en la lista de resultados de Google, dentro de lo posible en la primera página, (la segunda es muy poco consultada y la tercera menos todavía), cuando los internautas entran las palabras clave para buscar sus servicios o productos.

¿Qué métodos utiliza para que el sitio web esté bien posicionado en Google?
Hay tres elementos principales en el SEO: el contenido visible (texto, formato…), el contenido invisible (el código HTML, por ejemplo, las etiquetas de los títulos) y los enlaces (hacia qué sitios web apunta su sitio, y sobre todo, cuáles son los sitios que apuntan al suyo). En resumen, el robot de indexación “lee” el texto en busca de palabras clave, teniendo en cuenta también el formato del texto (una palabra en negrita es más importante) y las etiquetas invisibles para el lector (un título H1 es más importante que un título H2, él mismo más importante que un párrafo P).
Para hacerse una “idea” del contenido de un sitio web, el robot de Google mira los enlaces externos que lo asocian con otros sitios web: qué sitios web “aprueba” y qué sitios web lo “aprueban”. Si la ONU o una grande empresa apuntan a su sitio web, es muy positivo. De forma más realista, llegar a constituirse una red de sitios web relativamente reconocidos en su campo (por el intercambio de buenos procesos, por ejemplo) es un excelente método.
Para volver a la palabra clave, que es el elemento más importante y que interesa directamente al traductor web/localizador, debe repetirse en varios lugares para indicar su importancia al robot: títulos, meta descripciones, artículos (de forma repetida sin exagerar, en diferentes formatos y acompañada de sinónimos y de su campo léxico, que los algoritmos identifican cada vez mejor), etiquetas, leyendas de imágenes… Al traducir un artículo web, hay que prestar atención a las palabras clave y ponerse en la piel de un internauta de la cultura meta: ¿qué palabras entra en el buscador cuando busca sus productos/sus servicios? Hay que tener cuidado porque no son siempre una simple traducción de las palabras clave de origen.
Por ejemplo, en un ejercicio que doy a mis estudiantes, estudiamos un artículo de un blog en español que habla justamente de SEO. Les pido que identifiquen las palabras importantes que se repiten y que me propongan una lista de palabras clave en francés para la adaptación de este artículo. Algunas se traducen directamente, y sin dificultad: SEO, “buscador” (moteur de recherche), “palabra clave” (mot-clé), “optimización”… pero la más importante en francés “référencement”, no tiene equivalente literal. De hecho, la palabra no existe en este sentido en español (“indexación” es poco utilizada, “referenciación” menos todavía), se utiliza SEO y “optimización”. Por lo tanto, es extremadamente importante hacer este trabajo de búsqueda de palabras clave y verificarlas entrándolas en Google y en otras herramientas como Google Adwords (que indica la pertinencia de las palabras clave).

¿Trabaja para una agencia de traducción? Si la respuesta es sí, ¿la agencia le proporciona las palabras clave o las busca usted mismo?
Trabajo para una agencia en particular en este campo, en general soy yo quien se encarga de la búsqueda de palabras clave. A veces, se trata de un contrato completo más que de un contrato de traducción o de diseño-redacción. Me dan la lista de palabras clave en el idioma original o directamente un artículo redactado en el idioma original y me piden una lista “equivalente” en el idioma meta. O bien, me envían un artículo ya redactado por los creativos del cliente, pidiéndome que lo refuerce o le añada las palabras clave pertinentes. Según el caso, la lista que proporciono puede ser revisada más adelante por un especialista en SEO o utilizada para comprar enlaces comerciales (o SEA: que corresponden a los primeros enlaces patrocinados en las páginas de resultado de un buscador).

Cuando trabajo para un cliente directo, soy yo generalmente quien se encarga del SEO (por lo menos de la parte vinculada a la traducción: palabras clave, redacción, optimización para el sitio web… y a veces, hago recomendaciones para el resto, por ejemplo, estrategia de enlaces). O bien entrego un documento de texto que incluye indicaciones sobre el HTML, o bien me dan directamente los códigos de acceso a la plataforma utilizada por el sitio web para que ingrese la traducción directamente, HTML incluido (esto depende principalmente de los procedimientos de validación y de cómo manejan la herramienta en interno).

¿Las empresas son conscientes de la importancia de la traducción optimizada en los buscadores?
El SEO comienza a estar en el vocabulario de muchas empresas, incluso de las más pequeñas, aunque para muchas de ellas sigue siendo un mecanismo bastante misterioso. Por lo general, cuanto más nos alejamos del campo de la informática y de la comunicación, menos la gente domina. Es bastante fácil crear un sitio web básico con todas las herramientas que existen actualmente, pero es muy diferente redactar para la web de forma eficaz y utilizar bien las herramientas como las etiquetas Título, etc. También existe cierta confusión entre SEO y SEA, algunos piensan que sería más simple comprar una palabra clave, lo que generalmente no aconsejo a las pequeñas empresas. Puede representar un presupuesto significativo y nunca competirán con las grandes empresas. Además, el día que dejen de comprar palabras clave, Google retrocederá el sitio y lo posicionará más abajo que antes. En cualquier caso, invertir en SEA sin optimizar su sitio web en SEO no tiene mucho sentido. Es como pagarse una increíble publicidad en televisión antes de haber utilizado a su red de contactos para desarrollar una primera clientela y seguir sin aprovechar de su ella una vez emitida la publicidad.
En cuanto a la traducción SEO, sigue siendo bastante confidencial porque los mecanismos de la traducción misma son muy desconocidos. Para muchos, traducir es simplemente reemplazar una palabra por su único equivalente en el idioma meta, o como mucho, adaptar un poco las estructuras. Por eso, muchas empresas pequeñas siguen tratando de traducir ellas mismas su sitio web y folletos, porque tienen a alguien en la empresa que se defiende en inglés y nadie que sea realmente capaz de juzgar lo que vale el resultado final. Por lo tanto, hay mucha pedagogía por hacer sobre el proceso de traducción, el SEO y sobre cómo los dos pueden combinarse. Ilustrando con un buen ejemplo, los clientes suelen entender. En el momento de captar nuevos clientes, también hay todo un trabajo para explicarles una necesidad de la que no eran conscientes.