Errores de interpretación que se pagan caro

No sólo en la ONU, sino también en la UE, y en muchas otras organizaciones internacionales, ya sean gubernamentales o no, los errores de interpretación tienen consecuencias importantes. Como podemos imaginar, un organismo como la ONU, en el que se reúnen anualmente los representantes de más de cincuenta estados repartidos por todo el globo terráqueo, necesita tanto servicios de interpretación simultánea como de interpretación consecutiva de una gran profesionalidad. Pese a todo, como es normal, también aquí se producen de vez en cuando algunos errores que en ocasiones pueden ser garrafales.

Los errores de interpretación en el seno de la ONU pueden tener graves consecuencias para los países miembros

Un ejemplo de este tipo de error de alcance internacional es el que tuvo lugar entre Turquía y Alemania en una rueda de prensa en Antalaya. En dicho evento comparecieron el ministro de exterior alemán: Klaus Kinkel y el primer ministro de Turquía Mesult Yilmaz. En relación al canciller alemán Kohl, el primer ministro comentó que “Dos viejos amigos no podían convertirse en enemigos” y dicha frase fue interpretada erróneamente por el intérprete de turno como: “Nuestro viejo amigo Kohl es ahora nuestro enemigo”, sembrando un clima de discordia entre los dos países y dando lugar a nuevas declaraciones, por parte de Alemania, que consideraban los comentarios de Yilmaz totalmente imprudentes y desafortunados. Esta situación, de no haberse aclarado posteriormente, podría haber dañado gravemente las relaciones diplomáticas entre ambos países; lo que no hubiera sido conveniente para ninguno de los dos. Como vemos aquí, en la práctica de este tipo de interpretación se pueden producir, con cierta frecuencia, errores que, en el plano internacional, pueden pagarse muy caro. Por ello es sumamente importante contar con unos servicios de interpretación simultánea profesionales para este tipo de evento.

Los errores de interpretación más sonados de la UE

Recientemente el primer ministro de la República Checa, Mirek Topolanek, se quejó de posibles errores de interpretación en su discurso en el Parlamento de la UE. Según las palabras del intérprete, Topolanek había comentado que Estados Unidos ganaría dinero durante la crisis económica gracias a “la venta de armas”, pero en realidad su intención no era esa. Lo que había querido decir el primer ministro era que los bonos (palabra que en checo se traduce como “bondy”) harían ganar dinero a Estados Unidos durante la crisis. El supuesto error de este intérprete de conferencia había sido el de traducir bondy por bomby, haciendo alusión a las bombas y por ende a las armas. De ahí que la aparente razón del lucro estadounidense fuera, según esta primera interpretación, la venta de armas y no la venta de bonos, como originariamente se había dicho. Este tipo de error en la interpretación puede dar lugar a malentendidos importantes e incluso en algunos casos a generar conflictos internacionales. Más tarde, siempre se pueden corregir, siempre se pueden dar explicaciones complementarias, pero una vez ha surgido la polémica es más complicado lograr cierta credibilidad al respecto. Por ello, lo mejor es siempre evitar que se den los errores, porque, como bien dice el dicho: “más vale prevenir que curar”. Y razón no le falta, pues, a fin de cuentas, mejor es no tener que dar ninguna explicación que tener que darla. Sobre todo si la situación es delicada y la tensión entre ambos países involucrados puede desembocar fácilmente en un conflicto diplomático o incluso en uno armado. No son pocas las veces a lo largo de la historia en las que una traducción ha estado a punto de desatar una guerra entre estados con intereses enfrentados. Por ello es muy importante contratar unos servicios de interpretación consecutiva o simultánea de gran calidad para este tipo de eventos.

Algunos de los errores de interpretación más famosos de la historia

A lo largo de la historia no son pocos los errores que han dado lugar a un clima de tensión o de crisis internacional, sin que verdaderamente hubiera razones suficientes para ello. Algunos ejemplos son los siguientes:
En primer lugar, el famoso error conocido como “los cuernos de Moisés”. Al parecer en este caso, la palabra Keren, que era utilizada en la Biblia para describir el aura resplandeciente del rostro de Moisés, se interpretó como cuernos, dando lugar a una representación de Moisés no demasiado fiel a la realidad…
En segundo lugar, la famosa “amenaza de Khrushchev”; cuya frase, de contenido marcadamente ideológico, en un discurso en la embajada polaca, fue interpretada literalmente como: “Les guste o no, la historias está de nuestro lado. ¡Los enterraremos!”. Todo el mundo se quedó de piedra con aquella declaración amenazante, pero en realidad lo que quería decir el líder soviético era que ellos vivirían para ver cómo el resto eran enterrados. Según la ideología marxista, el capitalismo produciría con el tiempo sus propios enterradores. Por último, otro de los errores más memorables de la historia tuvo lugar también en Polonia. Al parecer, durante la visita de Jimmy Carter al país, el traductor interpretó erróneamente –no se sabe si a conciencia o no- algunos de los pasajes del discurso presidencial, desvirtuando totalmente su mensaje. Finalmente, el mensaje que le llegó a los polacos fue que el presidente había dejado los Estados Unidos para no volver jamás, y que estaba muy contento de poder contemplar las partes bajas de Polonia. Vamos que toda la audiencia acabó pensando que el presidente tenía un gran interés sexual por el pueblo polaco…

En conclusión, los errores en la interpretación no son para nada algo nuevo, han existido siempre, y probablemente seguirán existiendo. Para evitarlos, ¿cuál es la solución? contar siempre con servicios de interpretación fiables y profesionales. En Cultures Connection ofrecemos nuestros servicios de interpretación tanto en Francia (París, Cannes y Niza) como en Argentina (Buenos Aires). Si quieres saber más sobre estos servicios, no dudes en contactarnos.